Trastornos de la Conducta Alimentaria

Anorexia Nerviosa

La anorexia nerviosa constituye un trastorno de la conducta alimentaria. La persona afectada realiza ayunos, limita la ingesta calórica o recurre a conductas purgativas como puede ser la inducción del vómito, la utilización inadecuada de diuréticos o laxantes o recurre a la realización de una actividad física extenuante. Las personas afectadas habitualmente presentan un peso inferior al esperado en función de su edad, sexo o altura.

La anorexia se presenta más frecuentemente en mujeres (hasta el 90%) que en hombres (hasta el 10%). Se manifiesta habitualmente en la fase de la adolescencia (entre los 14 y los 19 años), aunque con menor frecuencia también se puede presentar en personas adultas.

El diagnóstico de anorexia nerviosa según la última versión del manual diagnóstico de los trastornos mentales DSM-5 (APA, 2014), requiere la manifestación de los siguientes síntomas:

  • La disminución de la ingestión calórica produce una reducción significativa del peso.
  • Se manifiesta un temor importante a aumentar de peso o la realización de conductas que limitan efectivamente la ganancia de peso, incluso cuando la persona ya se encuentra en un peso significativamente por debajo del esperado.
  •  La autopercepción está inadecuadamente determinada por el peso y por la constitución corporal o no existe un reconocimiento de la gravedad del propio peso.

La anorexia nerviosa puede ser de tipo restrictivo o purgativo:

Consideramos que es anorexia nerviosa de tipología restrictiva, cuando en el plazo de noventa días la persona no ha realizado conductas purgativas o atracones (como vomitar o autoadministrarse laxantes o diuréticos). La pérdida de peso se debe principalmente a la dieta, a la realización de ejercicio físico.

Consideramos que se trata de una anorexia nerviosa con atracones o purgas, cuando en los últimos noventa días, la persona ha realizado frecuentes atracones o ha recurrido a purgas como el vómito o el uso de laxantes o diuréticos.

La gravedad de la anorexia nerviosa se determina a partir del índice de masa corporal (IMC):

  • Leve: con un índice mayor de 17 kg/m²
  • Moderada: con un índice entre 16 y 16,99 kg/m²
  • Grave: con un índice entre 15 y 15,99 kg/m²
  • Extrema: con un índice menor de 15 kg/m²


Bulimia Nerviosa

La bulimia nerviosa se determina por la realización recurrente de atracones caracterizados por:

  1. Una ingesta de alimentos mayor al que la mayoría de individuos consumirían en el mismo lapso de tiempo o en una situación similar.
  2. Una pérdida de control sobre la ingestión (sentir que no puede evitar comer o limitar la cantidad consumida).

Las personas afectadas realizan conductas de compensación para evitar el incremento de peso, como provocarse el vómito, el uso inadecuado de laxantes, la utilización de diuréticos, el ayuno o la realización excesiva de actividades deportivas. Los atracones y las conductas de compensación se realizan como mínimo una vez por semana en un periodo de tres meses.

La autoevaluación personal está excesivamente determinada por las medidas corporales y el propio peso.

La gravedad de la bulimia nerviosa se determina por la frecuencia de las conductas de compensación (vómitos, laxantes, purgas, ejercicio físico). Aunque también se determina por otros síntomas o en función del grado de discapacidad que produzca el trastorno.

  • Gravedad leve: la persona afectada realiza una media de una a tres conductas compensatorias inadecuadas durante la semana.
  • Gravedad moderada: una media de cuatro a siete episodios de conductas compensatorias inadecuadas durante la semana.
  • Grave: una media de ocho a trece episodios de conductas compensatorias inadecuadas durante la semana.
  • Gravedad extrema: una media igual o superior a catorce conductas compensatorias inadecuadas durante la semana.

Raich, E. R. (2017). Anorexia, bulimia y otros trastornos alimentarios. Madrid: Ediciones pirámide.

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