Trastorno Bipolar

Trastorno bipolar I

El trastorno bipolar requiere la presencia de un episodio de manía, que se caracteriza según el DSM 5 (APA, 2014) por un estado de ánimo anormalmente expansivo o una tendencia a la irritabilidad y un incremento duradero de la energía o de la actividad. Esta sintomatología debe expresarse durante una gran parte del día, la mayor parte de los días, con una duración mínima de una semana. Aunque se puede considerar un episodio maníaco con una duración inferior a una semana, en casos en los que se requiera el ingreso hospitalario de la persona afectada.

Durante el episodio se presentan un mínimo de tres de los síntomas enumerados a continuación (cuatro cuando la persona se muestra irritable). Estos síntomas deben suponer un cambio manifiesto en la conducta habitual de la persona afectada:

  • Incremento de la autoestima o un sentimiento de grandiosidad.
  • Reducción de la necesidad de dormir (p. Ej., Sentirse recuperado durmiendo únicamente dos o tres horas).
  • Tendencia a hablar más de lo común o presión para continuar las conversaciones.
  • Sensación de que el pensamiento está acelerado o la presencia de ideas fugaces.
  • Tendencia a distraerse con facilidad (centrar la atención en objetos o estímulos no relevantes).
  • Intensificación de la actividad destinada a un determinado objetivo (laboral, académico o en el sexo) o sensación de agitación física (consistente en una actividad que no está destinada a ningún objetivo en concreto).
  • Involucrarse en actividades que pueden tener repercusiones negativas (p. Ej., realizar compras, expresar indiscreciones sexuales o efectuar inversiones irreflexivamente).

El problema reviste la gravedad suficiente para repercutir negativamente en el medio social, académico, familiar, laboral, personal o en otros ámbitos de funcionamiento significativos para la persona. También puede requerir la hospitalización para evitar un daño a sí mismo o a terceras personas.

 

Trastorno bipolar II

El trastorno bipolar de tipo II requiere el cumplimiento de un episodio hipomaníaco presente o que se haya manifestado en el pasado. También requiere el cumplimiento de los requisitos de una depresión mayor actual o que se haya producido en el pasado.

El episodio hipomaníaco según el DSM 5 (APA, 2014) se diferencia en comparación con el episodio maníaco, en que no debe ser suficientemente grave para afectar de forma significativa el ámbito social, laboral, académico o familiar, no se requiere la hospitalización de la persona, ni posee características psicóticas.

Para considerar un episodio de depresión mayor según el DSM-5 (APA, 2014), es necesaria la presencia de un estado de ánimo deprimido o una pérdida del interés por actividades que previamente resultaban satisfactorias. El estado de ánimo deprimido se caracteriza por un sentimiento de tristeza, vacío, desesperanza o por la realización de conductas como llorar de forma frecuente. En menores también se manifiesta en forma de irritabilidad. Los síntomas deben suponer cambios respecto al funcionamiento habitual de la persona y expresarse de forma frecuente durante un período de dos semanas.

Si reconoce la sintomatología expuesta, contacte con el centro Squema de psicología, para realizar una evaluación de su caso.

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