Desgaste Laboral (Burn-out)

El burnout, desgaste laboral o síndrome del trabajador quemado, se produce cuando un trabajador/a está expuesto/a de forma continuada a unas condiciones laborales perjudiciales, como por ejemplo soportar unos altos niveles de exigencia, horarios no definidos y excesivos o una carga laboral desproporcionada, que acaban produciendo un estrés laboral crónico. El desgaste laboral se manifiesta especialmente entre profesionales relacionados con la atención y cuidado a las personas, como profesionales sanitarios, maestros, policías, asistentes sociales y funcionarios, donde existe una relación entre un profesional y un usuario, cliente o paciente. El burnout también se ha identificado en profesionales de organizaciones y servicios (comerciales, ingenieros, directores, técnicos), y en menor medida en personas que no trabajan en el sector de servicios.

El síndrome de burnout se caracteriza por tres dimensiones:

  1. Agotamiento emocional y físico: la persona tiene la sensación de no poder dar más de sí misma emocionalmente y sufre agotamiento físico.
  2. El trabajador desarrolla conductas y sentimientos negativos hacia las personas que atiende (pacientes, clientes, usuarios). La percepción de los usuarios puede ser de un trato apático, deshumanizado o indiferente.
  3. Falta de realización personal: implica insatisfacción personal y profesional en relación a la termina o los resultados, sentimientos de frustración y baja percepción de autoeficacia para hacer frente a los requerimientos del trabajo.

El estrés laboral es un problema frecuente que se produce entre el 10 y el 50% de profesionales y que tiene importantes repercusiones para la salud. El conjunto de síntomas que caracterizan el desgaste laboral consisten en:

  • Síntomas físicos: insomnio, cefaleas, problemas gastrointestinales, pérdida de peso, fatiga, deterioro cardiovascular y otros.
  • Síntomas emocionales: frialdad afectiva, ansiedad, irritabilidad, hostilidad, desilusión, pesimismo y otros.
  • Síntomas conductuales: disminución del rendimiento, absentismo laboral, falta de implicación, problemas de relación, actitudes negativas en el trato con los clientes, consumo de café, tabaco, fármacos, alcohol o drogas, sobre implicación o desorganización, negación de los problemas y otros.
  • Afectación social: deterioro de las relaciones interpersonales, distanciamiento social.

Los factores de riesgo que pueden influir en el desarrollo del síndrome del trabajador quemado o estrés laboral, comprenden factores relacionados con la empresa (organizaciones rígidas y jerarquizadas, falta de apoyo al trabajador, falta de recompensas, desigualdad, estilo directivo inadecuado ...), factores relacionados con el puesto de trabajo (carga laboral excesiva, elevada responsabilización, falta de autonomía de los trabajadores, tiempo limitado en la atención al usuario, desajuste salarial, apoyo limitado por parte de la empresa), factores relacionados con las relaciones entre los trabajadores (conflictos y competitividad entre compañeros, intercambios poco recíprocos, falta de apoyo social) y factores relacionados con las características de la persona afectada (personas altruistas, idealistas, empáticas, perfeccionistas, constantes, implicadas emocionalmente, competitivas ...) (Fidalgo, 2005).

Fidalgo, V. F. (2005). Síndrome de estar quemado por el trabajo o "burnout" (I): definiciones y Proceso de generación. Madrid: INSHT

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